Próximamente la NASA lanzará el WISE: Widefield Infrared Survey Explorer o Explorador Infrarrojo de Campo Amplio, un telescopio que escudriñará el espacio haciendo uso de la más alta tecnología infrarroja desarrollada hasta ahora. El grado de sensibilidad de sus instrumentos en el plano de las longitudes de onda infrarroja-media le permitirá encontrar objetos oscuros, invisibles a los telescopios ópticos, creando el más completo Atlas infrarrojo del espacio.
Diseñado especialmente para buscar cuerpos oscuros en el universo, como enanas marrones (estrellas fallidas) y nubes de polvo, también podrá detectar asteroides cercanos que signifiquen una amenaza al planeta. Se estima que detallará la ubicación y tamaño de unos 200.000 asteroides perdidos. En palabras de Edward Wright, físico de la UCLA e investigador a cargo: "Si hay cerca una importante población de asteroides muy oscuros, las exploraciones previas no la han detectado".
Los asteroides no emiten luz visible, pero si infrarroja al igual que todo cuerpo existente. Por esto es que se ha usado hidrógeno sólido para que WISE mantenga sus sistemas refrigerados de manera de reducir su propia radiación térmica y no afectar sus observaciones. Tras el lanzamiento trazará durante 6 meses un mapa del cielo. El proyecto pretende entre otras cosas apoyar el estudio del orígen de las estrellas y la formación de estructuras galácticas.
En Octubre de 2009 usando la técnica infrarroja, el telescopio Spitzer descubrió un gigantesco anillo de partículas de polvo y hielo alrededor de Saturno, a una distancia entre 6 y 12 millones de kms. del planeta y con una inclinación de 27º respecto a su ecuador.
viernes 20 de noviembre de 2009
lunes 16 de noviembre de 2009
Curiosity, paleoexplorador marciano
Marte, año 2011.
Una nave terrícola con misión exploratoria se acerca a los límites de la órbita marciana, atraviesa la tenue atmósfera y un módulo de descenso descarga mediante cables un vehículo de investigación todo terreno. Éste se posa suavemente sobre el suelo alienígena, los cables se cortan y el módulo se aleja: el sistema Sky Crane desarrollado para entrada, descenso y amartizaje ha posado a salvo al Mars Science Laboratory (MSL), más conocido como "Curiosity", el nuevo explorador nuclear de la NASA. Primo semilejano del Spirit y el Opportunity, y de mayor envergadura, potencia y capacidad de análisis, lleva consigo una batería nuclear que le permite salvar en el tiempo las desfavorables inclemencias climáticas del planeta rojo al no depender de energía solar para su funcionamiento.
El aparato analiza su ubicación, enviando fotografías a sus operadores en el centro operativo del JPL, a millones de kilómetros en la Tierra. Nuevas órdenes le hacen desplegar un complejo arsenal de investigación y el robot inicia la marcha hacia las rocas cercanas más interesantes. En su primera indagación una roca con cierto brillo llama su atención. El explorador se acerca, desempolva la roca y dispara un rayo láser contra ella, estudiando inmediatamente la pequeña nube de plasma formada por la materia expulsada.
Se toman fotografías de alta resolución y el resultado es indiscutible: los restos de meteorito caído probablemente no hace mucho. Luego de un breve pero profundo análisis, el robot sigue su camino. Su misión principal es encontrar moléculas orgánicas, los cimientos químicos de la vida. Con sensores especialmente adaptados para observar el horizonte, busca un área de estudio conveniente que presente formaciones geológicas de interés como dunas de arena, cráteres de impacto y hundimientos del suelo. El robot es por sobre todo un laboratorio explorador, sus instrumentos le permite a los investigadores de la Tierra examinar con paleontológico detalle la información conservada en las rocas: la temperatura del planeta en el pasado, la composición del agua que fluía en su superficie.
El brazo robótico recoge muestras entanto el espectómetro de partículas alfa y rayos X mide la composición del suelo y los procesos químicos realizados por el laboratorio. Una poderosa lupa analiza las texturas rocosas con micras de precisión. Por su parte, el dispositivo de análisis de muestras atrapa porciones de atmósfera buscando metano, delimitando el área de prospección a posibles fuentes biológicas de emanación de este elemento. La pregunta que se hace la máquina es, ¿Hubo hace eones, condiciones favorables para el desarrollo de la vida en aquel árido mundo?
Una nave terrícola con misión exploratoria se acerca a los límites de la órbita marciana, atraviesa la tenue atmósfera y un módulo de descenso descarga mediante cables un vehículo de investigación todo terreno. Éste se posa suavemente sobre el suelo alienígena, los cables se cortan y el módulo se aleja: el sistema Sky Crane desarrollado para entrada, descenso y amartizaje ha posado a salvo al Mars Science Laboratory (MSL), más conocido como "Curiosity", el nuevo explorador nuclear de la NASA. Primo semilejano del Spirit y el Opportunity, y de mayor envergadura, potencia y capacidad de análisis, lleva consigo una batería nuclear que le permite salvar en el tiempo las desfavorables inclemencias climáticas del planeta rojo al no depender de energía solar para su funcionamiento.
El aparato analiza su ubicación, enviando fotografías a sus operadores en el centro operativo del JPL, a millones de kilómetros en la Tierra. Nuevas órdenes le hacen desplegar un complejo arsenal de investigación y el robot inicia la marcha hacia las rocas cercanas más interesantes. En su primera indagación una roca con cierto brillo llama su atención. El explorador se acerca, desempolva la roca y dispara un rayo láser contra ella, estudiando inmediatamente la pequeña nube de plasma formada por la materia expulsada.
Se toman fotografías de alta resolución y el resultado es indiscutible: los restos de meteorito caído probablemente no hace mucho. Luego de un breve pero profundo análisis, el robot sigue su camino. Su misión principal es encontrar moléculas orgánicas, los cimientos químicos de la vida. Con sensores especialmente adaptados para observar el horizonte, busca un área de estudio conveniente que presente formaciones geológicas de interés como dunas de arena, cráteres de impacto y hundimientos del suelo. El robot es por sobre todo un laboratorio explorador, sus instrumentos le permite a los investigadores de la Tierra examinar con paleontológico detalle la información conservada en las rocas: la temperatura del planeta en el pasado, la composición del agua que fluía en su superficie.
El brazo robótico recoge muestras entanto el espectómetro de partículas alfa y rayos X mide la composición del suelo y los procesos químicos realizados por el laboratorio. Una poderosa lupa analiza las texturas rocosas con micras de precisión. Por su parte, el dispositivo de análisis de muestras atrapa porciones de atmósfera buscando metano, delimitando el área de prospección a posibles fuentes biológicas de emanación de este elemento. La pregunta que se hace la máquina es, ¿Hubo hace eones, condiciones favorables para el desarrollo de la vida en aquel árido mundo?
Suscribirse a:
Entradas (Atom)